jueves, 18 de octubre de 2012

Apologies.

Lo siento. Lo siento mucho. Lo siento tanto. Siento todo lo que no hice, lo que no hago, lo que no he hecho y lo que no haré. Te lo mereces todo tanto, y ni siquiera te conozco del todo. Pero no puedo, porque brillas. Brillas tanto que temo quemarme si me acerco, que ya estoy chamuscada por los bordes, o eclipsarte y que dejes de brillar tan fuerte, tan bonito, tan de poema. Eres una estrella de Neruda y de Cummings. Sus estrellas ni siquiera brillan tan bonito como tú. Y parezco obsesionada, ¿eh? Desde aquí lo parezco. Pero no sé explicártelo, ni siquiera me lo explico yo misma, pero es así. No te tengo y estás lejos, y aún así te veo brillar cuando apareces por alguna parte e intento aprovechar todo eso y al mismo tiempo resistir las ganas de acercarme más para ver mejor.

Esto no tiene sentido. Te pido disculpas y luego te digo que brillas. En fin, poco me conoces pero sabrás que es típico de mí no tener sentido. Te estoy pidiendo perdón por ni siquiera haberte dicho que te mereces todo lo bueno que te pueden dar, y que me habría encantado y me encantaría dártelo yo, pero que no estoy lista. Aún no. Si te doy algo alguna vez, quiero que sea más de lo que te daría ahora mismo. No serías feliz con esto, y yo tampoco. Siento saber que no soy suficiente y ni siquiera dejarte opinar al respecto, pero es mejor así. Estoy quemada por los bordes, ¿recuerdas? Larga historia. No te mereces las cenizas. Tú debes tener frases de poemas dedicadas, gestos sencillos y significantes, libertad, espacio, sin cadenas, sin nada que te tape esa luz, sino que la potencie.

Aquí tienes mis frases de poemas, porque estás muy lejos y los gestos no te llegarían, y no puedo darte más libertad y espacio cuando me he encerrado a mí misma con tal de no encerrarte a ti.

Eres mi Sol, mi Luna y todas mis estrellas.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. 

...I'm sorry.