domingo, 8 de diciembre de 2013

I'm getting old and I need someone to rely on.

A veces, escribir se vuelve más complicado que solamente plasmar en letras lo que te pasa por la cabeza en algún momento. Ves alguna fotografía, o visitas algún sitio especial, o escuchas una canción, y tu cabeza, de por sí, empieza a  imaginar y escribir lo que tú estás sintiendo, lo que te evocan esas cosas que te inspiran en el momento. Y por supuesto, te inspiran para escribir sobre muchos temas, como la naturaleza o la historia, pero inevitablemente, alguna vez acabarás escribiendo sobre sentimientos, y lo más probable es que escribas sobre el amor.

Y cuando se trata de amor, escribir puede ser difícil de muchas maneras. Puede no serlo, puede ser lo más sencillo del mundo, las palabras pueden resbalar por tu mente como la tinta sobre el papel o tus dedos sobre el teclado, pero no siempre es tan fácil. A veces quieres demasiado y no sabes bien cómo explicarte, qué tienes que escribir que pueda entenderse que quieres decir "esto es lo que siento, cuando leas esto sabrás exactamente lo que noto yo dentro de mí, este es la sensación exacta que me causas", y por mucho que escribas, borres y reescribas, nunca te quedará como tú quieres, porque nunca te parecerá suficiente. Y puedes tomarlo o dejarlo, puedes intentarlo otra vez, otro día, o puedes abandonar y optar por un gesto que valga más que mil palabras.

O puede que por cualquier circunstancia, no sea la mejor opción escribirlo, porque no quieras o puedas o debas hacerle saber a alguien lo que sientes, pero si eres escritor, escribir es la única forma de hacer empezar a sanar ciertas heridas. Y escribirás, doliéndote, como si cada tecla tuviera una chincheta al revés pegada o como si el bolígrafo fuera de acero candente. Te dolerá y te dejará marca, como si lo escribieses sobre tu propia piel, y no lo olvidarás fácilmente. Lo recordarás siempre que lo vuelvas a leer. Pero escribir aquello te ayudó a sacar de dentro el dolor, y en el fondo lo agradeces.

Es difícil cuando escribes por o a una persona, porque te expones directamente ante alguien, y eso no es siempre un buen trago para todos. Escribas lo que escribas, sea un "te quiero", un "lo siento", un "tienes que saberlo" o un "solo quería contártelo", si lo haces honestamente, leerán un trozo de ti. Y eso es importante, porque básicamente les pones esa parte de tu esfuerzo y tu mente en sus manos, para que hagan lo que quieran. Y puede haber tantas, tantas reacciones diferentes, esperadas e inesperadas, buenas o malas... Escribir con un receptor fijo casi siempre es complicado porque siempre va a haber suspense.

Pero puede que no tengas un receptor claro. Puede que solamente estés teorizando sobre ello. Puede que estés solamente escribiendo lo que sientes, sin hablar de nadie en concreto. Puede que reflexiones sobre cómo se actúa cuando se siente algo por alguien. Puede que solo estés dando tu opinión sobre ello.

O puede que estés haciendo lo que estoy haciendo yo ahora, escribir sobre alguien que no conoces.

Yo no creo en el destino. Creo que tu vida depende de ti, que la suerte no existe, que lo que sucede solo son consecuencias de otras cosas que han o no han pasado, y que todos somos llaves de un mismo mecanismo que reaccionará de una manera u otra dependiendo de cómo y hacia dónde nos movamos. Por eso no creo en que algún día llegará alguien caído del cielo y sea todo como en las historias que nunca dejamos de oír, en las que con tan solo una mirada ya sabe la gente con quién va a pasar el resto de su vida. Si a alguien le ha pasado, de verdad que me alegro, pero no creo que sea el caso de la gran mayoría.

Sin embargo, sé que algún día querré que llegue alguien. Alguien que sea importante, que encaje conmigo, que... alguien para mí. Simplemente, alguien para mí y para quien yo sea. Y por ahora solo hay dudas. ¿Existirá? ¿Será esto solo un deseo que no se cumplirá? Y si existe, ¿quién es? ¿Dónde está? ¿Qué está haciendo? ¿Está pensando en encontrar a alguien también? ¿Dónde nos encontraremos? ¿Cómo sabremos que somos el uno para el otro? ¿Pasará? ¿No pasará? ¿Cuánto tendré que esperar? ¿Cómo me sentiré? ¿Cuánto me queda por vivir antes y cuánto viviré después?

Hasta ahora, me lo había planteado poco. Sin embargo, creo que cuanto más vivo, más lo quiero. Conociéndome, no querré vivir sola mucho tiempo cuando llegue un momento. Así que por ahora esperaré mientras vivo, y luego esperaré un poco más, hasta que me cruce con alguien que se quiera sentar a esperar conmigo lo que quede por venir.